La sociedad, el mundo laboral, nuestro entorno más cercano, se encuentran en un proceso continuado de transformación y de alineación. Como individuos nos encontramos inmersos en una realidad cada vez más compleja, que demanda más de nosotros mismos, unido a la propia autoexigencia y a la falta de compasión que a veces tenemos con nosotros. La prisa, la complejidad, la avalancha de estímulos e información puede saturarnos, alterarnos, crearnos problemas de estrés de ansiedad, deprimirnos, etc., todo ello a veces esta provocado por la falta de conocimiento que tenemos de nosotros mismos, lo desconocidos que somos de nuestra manera de pensar, de sentir y de actuar.
Desde la Terapia Gestalt os hacemos la invitación a profundizar en el mundo interior de cada uno, responsabilizándote de tu vida, de tu momento actual y pudiendo entender porque repites las mismas actuaciones y problemas a lo largo de tu vida, que sentido tiene esto para ti, para tu vida.
No hace falta estar “enfermo” para poder hacer terapia, es un camino, un recorrido por tu vida, para que puedes llegar a tener mas autonomía sobre tu propio carácter, sobre las cadenas del ego, y te adueñes de la felicidad de tu vida.
La pareja es el modo de vida más extendido en nuestra sociedad. Si bien este modelo cambia y se adapta a las transformaciones sociales producidas recientemente, sigue siendo la opción preferida para el desarrollo de nuestra experiencia vital.
La pareja es la relación humana de la que más esperamos en nuestra vida. De ella, lo esperamos todo: que nos haga feliz, que nos comprenda, que llene nuestra sensación de vacío, que nos aporte estabilidad… pero a veces esta expectativa se ve frustrada pasado un tiempo. Surge la sensación de incomunicación, de incomprensión, de desinterés.
Y entonces caemos en el peligro de convertir a la pareja en “nuestro tarro de basura”, donde ponemos todo nuestros problemas y malestares.
La pareja es una relación que evoluciona, a la vez que lo hacen sus miembros, cambian las expectativas, las circunstancias de la vida, se incrementan las responsabilidades. Pero estos cambios no siempre son a la par en ambos, y pueden producir crisis, sensación de agotamiento, e incomprensión, que se traducen en una comunicación menos fluida, y un distanciamiento cada vez mayor.
La terapia de pareja trata de ayudar a hacer este trabajo favoreciendo la comunicación clara y responsable, la expresión de expectativas de un modo positivo, transformando la expresión de quejas en expresión de necesidades, tratando de hacer ver el valor del otro, y que le pasa al otro con lo mío. Una terapia de pareja exitosa, es aquella en la que hay una implicación por ambas partes, en la que ambas partes reconocen su responsabilidad del problema y asume cada uno su 50 % de responsabilidad.
La terapia de pareja es un espacio en el que el terapeuta da pie a los miembros de ésta a que expongan su malestar, quejas con el otro, pero orientándolos hacia un compromiso personal por el cambio, y que puedan llegar a crecer bien juntos en pareja, o cada uno continuar su camino de la mejor manera posible, sin cargas negativas y rencores.
Dicen algunos sabios, que “al cielo se entra en pareja” .
Terapia para Niños y Adolescentes
Los problemas psicológicos en estas edades son difíciles de detectar. Los padres pueden llegar a sospechar que su hijo pequeño o adolescente tiene un problema cuando actúa de manera anormal sin motivo, muestra comportamientos y sentimientos tristes, rebeldes o alterados. Es cierto que muchos niños y adolescentes se comportan mal en ocasiones pero cuando los trastornos en la conducta duran varios meses hay que empezar a preocuparse.
En niños pequeños se pueden manifestar normalmente mediante una reducción del rendimiento escolar, falta de sueño, hiperactividad, rabietas, o falta de participación en actividades escolares o familiares. En adolescentes, se une a lo anterior, el abuso de sustancias, cambios en el apetito, depresión, mentiras, robos, etc. Son muchos los síntomas y cada uno los experimenta a su manera.
La psicoterapia Gestalt implica un conjunto de técnicas y métodos que se usan para poder ayudar a niños y adolescentes que experimentan dificultades en sus emociones y comportamiento. Aunque hay diferentes tipos de psicoterapia, todos se sirven de la comunicación para lograr cambios, les ayudan a resolver conflictos con otras personas, a entender emociones y problemas, a reducir los síntomas y mejorar su calidad de vida.
En muchas ocasiones la Terapia, necesita de la presencia de los PADRES, ya que con una pequeña intervención es suficiente para generar un cambio positivo en la familia. Tenemos que tener en cuenta que la familia es un sistema y normalmente cuando hay problemas los miembros mas débiles, son los que enferman.
La actividad sexual tenemos que considerarla como algo placentero y exento de toda traba, pero hay veces, sin embargo, en el que los miembros de la pareja se comportan como auténticos extraños. Expresan sus deseos y sus emociones de manera dispar, no saben interpretarse recíprocamente y rompen toda comunicación, algo tan indispensable a la hora de mantener relaciones íntimas.
O surgen problemas, por la falta de adaptación al momento vital, ya que a la vez que se va creciendo vamos pasando por otras etapas de la vida y no podemos pretender que el sexo continúe de la misma forma que cuando éramos jóvenes.
Surgen entonces los trastornos sexuales. Algunas veces se deben a algún problema orgánico o funcional. Aunque la mayor parte están provocados por problemas psicológicos o factores asociados. Diversas circunstancias por las que puede atravesar la vida sexual de una persona, pueden afectarla e influir sobre la conducta y el desempeño sexual y desembocar en una disfunción sexual. Los problemas que suelen tratarse en estas terapias son:
Para solucionar esas dificultades están las Terapias Sexuales que tienen como objetivo primordial el alivio sintomático y el mejoramiento de la función sexual del paciente. En nuestro centro contamos con psicólogos- sexólogos-terapeutas Gestálticos, para atender este tipo de problemas.
